martes, 16 de septiembre de 2014

LA EXISTENCIA



“Si el espíritu es un atributo divino, una existencia conforme al espíritu, será verdaderamente divina. Aristóteles.

De acuerdo con evidencias científicas e históricas, el ciclo de evolución de desarrollo reciente de la raza humana tal como actualmente está reconocido en el planeta tierra, se remonta alrededor de catorce mil años.

Este es un lapso extremadamente corto, si se considera que la vida en el planeta ha existido durante cuatro mil quinientos millones de años (4.500.000.000), por tanto, el período de lA presencia del hombre, medida en función del tiempo relativo total, equivale a menos de un micro segundo de la duración total.

Entonces, resulta ridículo que el hombre se abrogue ser único en el universo, puesto que su presencia en el cosmos, no es más que una simple manifestación, de otra primitiva e insipiente forma de vida entre las tantas existentes. Luego de ese breve instante en el tiempo, los avances de la física moderna hacen prever que el hombre encontrará nuevas explicaciones a los misterios que hasta ahora han permanecido insondables, a la inquieta mente de la especie humana, en especial con respecto a los fenómenos naturales que rigen la existencia.

Sin embargo con la reciente llegada del hombre al conocimiento de ciertos conceptos vistos a la luz de la interpretación de la física cuántica, se han abierto una serie de posibles respuestas que trastocan algunas creencias ancestralmente arraigadas en la cultura universal y cuyo análisis permitirá la revisión y aclaración con una mayor certidumbre de muchos de los conceptos que hasta ahora han sido considerados como ya demostrados o que por diferentes razones han sido asumidos como verdaderos.

El término cuántico, proviene de quantum, considerada la unidad más pequeña que constituye la luz. Experimentos avanzados que estudian la física de las partículas elementales, han demostrado que, en el nivel más minúsculo de la materia, todo es energía. Así, la materia es luz pura radiante y condensada.

En el mundo cuántico surgen procesos de creación y destrucción, demostración científica de que energía y materia no son más que dos polos de la misma esencia, de una única sustancia universal en vibración continua que forma al  hombre y la sustancia universal. Es decir, las moléculas que componen cualquier clase de materia, están en constante vibración. Los cuerpos crean entonces, bandas de energía electromagnética con una determinada amplitud de onda que les permite al mismo tiempo, emitir y absorber información. Así el observador está en continua comunicación con la matriz cuántica universal de carácter holográfico.

La física cuántica surgió durante la primera mitad del siglo XX, como respuesta a ciertos interrogantes derivados de la interrelación resultante del estudio de las partículas y la química, fenómenos que no han podido ser claramente resueltos por medio de la física clásica determinista, sino que son dependientes de funciones probabilísticas. Se trata del estudio del comportamiento de las partículas atómicas y subatómicas elementales que se presentan como diminutas unidades de ondas, fenómenos con los que los metafísicos pretenden explicar impulsos considerados no físicos que crean movimientos en el mundo físico e influyen en la conformación esencial de la materia.

Esta ciencia también se conoce como mecánica ondulatoria, rama de la física que estudia el comportamiento de la materia, en especial cuando las dimensiones de ésta son tan diminutas que no permiten llegar a conocer con exactitud la posición de una partícula o la energía que porta, o mucho menos, conocer simultáneamente su posición y velocidad, éste último fenómeno ampliamente conocido como el “Principio de incertidumbre” desarrollado por Heisenberg.

Como se indicó, un quantum se refiere a la parte que conforma la partícula energética de la unidad básica que algunos definen como: ‘la cantidad discreta mínima de radiación electromagnética’, algo asumido como no sólido o discontinuo, allí donde no hay diferencias fundamentales entre partículas y ondas. Esto significa conformar el ámbito donde las partículas pueden comportarse como ondas y viceversa.

Esta somera explicación conduce a que la realidad reconocida se produce en brevísimos eventos individuales que dan lugar a una serie de acontecimientos particulares, los cuales tienen lugar dentro de una muy reducida distancia tiempo-espacio entre ellos. Algo así como la proyección de una película que pasa con miles y miles de cuadros por segundo.

Complementariamente, algunos científicos consideran que si un fenómeno es observado a pequeña escala, al transpolarlo, es posible aplicar el mismo mecanismo para acercarse a explicar los eventos a gran escala, en este caso relacionados con el comportamiento estructural del conjunto que forman las fuerzas reconocidas como primordiales en la naturaleza.

Desde la antigüedad son ellas reconocidas como: la materia, la energía, el espacio y el tiempo, en todas sus formas y en sus muy variadas y diversas combinaciones posibles.

“El que no sabe lo que busca, nunca comprenderá lo que encuentra Lewis Carrol.


Fuente: Mi libro: “UN SENDERO A LONTANANZA”.
Registro de Propiedad Intelectual DNDA: 10-427-242
Autor: Daniel García Vanegas.
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