martes, 17 de noviembre de 2015

REYES SUMERIOS


REYES SUMERIOS


“Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia”. Platón.


De los múltiples artefactos increíbles que han sido recuperados de sitios ubicados en Irak donde crecieron las florecientes ciudades sumerias, pocos han sido tan intrigantes como la Lista de los Reyes sumerios, antiguos manuscritos grabados originalmente en la lengua vigente. Constan de listados de reyes de Sumer o dinastías sumerias y de sus regímenes vecinos, indicando la supuesta duración de los reinados, y la localización de la realeza ‘oficial’ y sus distintos territorios. Lo que hace a estos objetos algo único es la mezcla aparente de míticos gobernantes predinásticos con gobernantes históricos reales.

El primer fragmento de los textos raros y únicos encontrados, fue una tableta cuneiforme de más de 4.000 años de edad, hallada en el año 1900 por el erudito alemán-estadounidense Hermann Hilprecht en el sitio de la antigua Nippur, evento que se publicó en 1906. Lo que hace éste artefacto único es una lista donde claramente se mezclan gobernantes pre-dinásticos y normalmente tomados como míticos, con los gobernantes históricos de los que se sabe a ciencia cierta sobre su existencia real.

A partir del descubrimiento de Hilprecht, por lo menos se han encontrado diez y ocho ejemplares más de la lista de reyes, la mayoría de ellos data de la segunda mitad de la dinastía de Isin reconocida entre 2017-1794 a.C. Sin embargo, no hay dos de esos documentos que sean idénticos, aun cuando entre todos hay suficiente material común en todas las versiones de las listas, para pretender que se derivan de una misma narración idealizada de la historia sumeria.

De todos los listados de reyes sumerios es el prisma de Weld-Blundell, hoy perteneciente a la colección de escritura cuneiforme del Museo Ashmolean de Oxford, el que representa la versión más extensa, así como tal vez la más completa copia de la lista de reyes.

El prisma de unos 20 cm de altura, está compuesto de cuatro lados y muestra dos columnas en cada uno de sus lados. Se asume que originalmente tenía un huso de madera que pasaba por su centro, para poder ser girado y leído por los cuatro costados. Enumera los gobernantes regentes desde las dinastías antediluvianas hasta el decimocuarto gobernante de la dinastía Isin (1763 - 1753 a.C.).

La lista posee un inmenso valor porque refleja tradiciones muy antiguas, y al mismo tiempo, proporciona un marco cronológico importante que relata los diferentes períodos de la realeza en Sumeria, además de demostrar paralelismos increíbles con las crónicas encontradas en el Génesis.

La antigua civilización de Sumer o Sumeria, se considera el lugar de la civilización moderna más antigua conocida, territorio situado en la parte más meridional de Mesopotamia entre los ríos Tigris y Éufrates, en la zona que más tarde se convirtió en Babilonia y que hoy se corresponde con el actual sur de Iraq, ubicado entre Bagdad y el Golfo Pérsico.

Durante el tercer milenio a.C., Sumer fue el enclave de al menos doce diferentes ciudades estados: Kish, Erech, Ur, Sippar, Akshak, Larak, Nippur, Adab, Umma, Lagash, Bad-tibira, y Larsa. Cada uno de dichos estados se componía de una ciudad amurallada con su pueblo y tierras circundantes. Cada una adoraba su propia deidad, cuyo templo constituía la estructura central de la ciudad. El poder político pertenecía originalmente a los ciudadanos, pero, como la rivalidad entre las diferentes ciudades-estado aumentó, cada una adoptó la institución de reino en seguimiento a un líder.

La lista de los reyes sumerios relata que ocho reyes reinaron antes de una gran inundación. Después del diluvio, unas ciudades-estado y sus dinastías de reyes temporalmente ganaron poder sobre las demás.

Con la Lista de Reyes Sumerios comienza el origen mismo de la monarquía, que es vista como una institución divina, al argumentar que: “La realeza descendió del cielo”.

Entre todos los ejemplos de la Lista de Reyes Sumerios, se destaca el prisma de ‘Weld-Blundell’ que reposa en la colección cuneiforme del Ashmolean Museum de Oxford, allí se presenta la versión más extensa, así como la copia más completa de la Lista de los Reyes.

Los gobernantes de las primeras dinastías se representan como reinantes de períodos fantásticamente largos: “Después de la realeza descendió del cielo, el reino estaba en Eridug. En Eridug, ‘Alulim’ se convirtió en el rey que gobernó durante 28.800 años. Luego, ‘Alalgar’ gobernó durante 43.200 años. Así, dos reyes gobernaron durante 72.000 años”.

LISTA ANTIDILUVIANA DE REYES

DESDE / HASTA
 NOMBRE REY
SEDE GOBIERNO
AÑOS
222.600 – 193.800
28.800
193.800 – 150.600
Eridu
43.200
150.600 – 114.600
36.000
114.600 – 85.800
28.800
85.800 – 57.000
Bad-tibira
28.800
57.000 – 43.200
13.800
43.200 – 36.000
7.200
36.000 – Diluvio
36.000

La lista de nombres denota que los primeros ocho reyes gobernaron un total de 241.200 años desde el momento en que la monarquía “bajó del cielo” hasta el momento en que “el diluvio” barrió la tierra y una vez más “la realeza bajó del cielo” después de la inundación. Durante este nuevo período gobernaron de ocho a diez reyes, según las tablillas, mientras de acuerdo con la biblia también fueron ocho o diez los patriarcas.

Por supuesto la increíblemente larga permanencia de los primeros reyes ha provocado muchos intentos de interpretación. En un extremo está el despido completo de las astronómicamente grandes figuras como “completamente artificiales”, a la vista de que no son dignas de seria consideración.

En el otro extremo, está la creencia de que los números tienen una base en la realidad y que los primeros reyes eran realmente dioses y que eran capaces de vivir mucho más tiempo que los humanos.

En medio de los dos extremos anteriores, está la hipótesis de que las cifras representan el poder relativo, medidos el triunfo o la importancia relativa. Por ejemplo, en el antiguo Egipto, utilizar la frase “murió 110 años de edad” se refería a alguien que vivió la vida al máximo y que ofreció una importante contribución a la sociedad.

De la misma manera, los extremadamente largos periodos de reinado de los primeros reyes pueden representar lo increíblemente importante de sus mandatos y cómo fueron percibidas a los ojos de las personas. Esto no explica sin embargo, ¿por qué los períodos de tenencia del poder, más tarde pasaron a verse como períodos de tiempo realistas?

Relacionado con éste punto de vista, está la creencia de que a pesar de los primeros reyes son históricamente reales y únicos, esto no excluye una posible correspondencia de los gobernantes históricos que más tarde fueron mitificados.

Algunos de los gobernantes mencionados en la lista de principios, como ‘Etana’, ‘Lugal-banda’ y ‘Gilgamesh’, son figuras míticas o legendarias cuyas hazañas heroicas son sujetos activos de una serie composiciones narrativas recientes tanto de sumerios, como de babilonios.

Por último, algunos estudiosos han tratado de explicar las cifras a través de una investigación matemática y la correspondiente interpretación (por ejemplo, Harrison[1], 1993).

La Lista de Reyes Sumerios, registra que ocho reyes reinaron antes de una gran inundación. Después del Diluvio, las diversas ciudades-estado y sus dinastías de reyes ganaron temporalmente el poder sobre los demás.

Un prisma de ocho pulgadas de alto, contiene cuatro lados con dos columnas a cada lado. Se cree que originalmente tenía un husillo de madera que iba a través de su centro de modo que pudiera hacerse girar y permitía leer en los cuatro lados. En éste prisma se enumeran los gobernantes antediluvianos o regentes antes del diluvio, de las dinastías a la decimocuarta de la dinastía de Isin entre 1763-1753 a.C.

  PATRIARCAS HEBREOS
En general, las listas de Reyes Sumerios ofrece un récord de ocho reyes, aun cuando algunas versiones tienen diez, de quienes reinaron durante largos períodos de tiempo antes de la inundación, que van desde 18.600 a 43.200 años. Esto es similar al relato del Génesis 5, donde se registran las generaciones de patriarcas que van desde la Creación hasta el Diluvio. Curiosamente, entre Adán y Noé hay ocho o diez generaciones, similar al recuento sumerio de reyes entre el comienzo de la realeza y la inundación.

La Lista de Reyes Sumerios realmente constituye un misterio desconcertante. ¿Por qué los sumerios combinarían gobernantes míticos con los gobernantes históricos reales en un documento? ¿Por qué hay tantas similitudes con el Génesis? ¿Por qué fueron los reyes antiguos descritos como gobernantes desde hace miles de años? Estas son sólo algunas de las preguntas que aún siguen sin respuesta después de más de un siglo de investigación.

De todas maneras, la lista es de un inmenso valor porque refleja tradiciones muy antiguas y al mismo tiempo, proporciona un marco cronológico importante en relación con los diferentes períodos de dominio de la realeza Sumeria, e incluso demuestra notables paralelismos con los relatos registrados en el Génesis.

Algunos estudiosos, por ejemplo, Madera[2], 2003, han llamado la atención sobre el hecho que existen similitudes notables entre la Lista de los Reyes sumerios y los relatos del Génesis. Por ejemplo, Génesis narra la historia de “la gran inundación” y los esfuerzos de Noé para salvar a todas las especies de animales en la Tierra de la destrucción. Del mismo modo, en la Lista de Reyes Sumerios, no hay discusión sobre que un gran diluvio cuya: “inundación barrió la tierra.”

Después de la inundación, la Lista de los Reyes registra reyes que gobernaron durante períodos mucho más cortos de tiempo. Por lo tanto, la Lista de Reyes Sumerios no sólo documenta una gran inundación en la historia temprana del hombre, sino que también refleja el mismo patrón ya destacado sobre la disminución de la longevidad, tal como se encuentra en la Biblia: “los hombres tenían una extremadamente larga esperanza de vida antes del diluvio y la vida mucho más corta se extiende tras el diluvio”. (Wood[3], 2003).

Según relatos, bajo la religión sumeria toda la tierra pertenecía al dios regente en cada ciudad, mientras el rey y su administración eran simples agentes en la tierra, de modo que la estructura del poder comenzaba con los dioses como fuente de autoridad civil y religiosa.

Si bien el dios era supremo, no podía hacer nada ya que era una estatua, de modo que el sacerdote actuaba en su nombre ante el rey, mientras el poder estaba en manos del rey o de los sacerdotes, o comúnmente, dividido entre ambos, pues nunca hubo períodos de poder sacerdotal absoluto.

Sólo se muestra un caso curioso de unión de ambos poderes: las ‘bodas sagradas’, que se consumaban tanto anual, como carnalmente el rey y la sacerdotisa del templo principal de la ciudad; esta unión se consumaba casi públicamente, entre música y danzas y con gran júbilo general, de una forma tal que recuerda mucho las prácticas asumidas en el Cantar de los Cantares, llevadas a cabo por el rey hebreo Salomón, y he aquí que no es pura coincidencia la aparición de otro rasgo común de hebreos y sumerios.

“Quien gobierna a un pueblo dando buen ejemplo se parece a la estrella polar, que permanece inmutable mientras los astros dan vueltas a su alrededor”. Confucio.
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Fuente: Mi libro: “UN SENDERO A LONTANANZA”.

Registro de Propiedad Intelectual DNDA: 10-427-242

Autor: Daniel García Vanegas

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ETIQUETAS: Tablillas, Reyes sumerios, extraterrestres, Anunnaki, nephlin, humanidad, historia, prehistoria, prediluvio, Nibiru, mesopotamia, babilonia, sumeria, asiria, enki, anu, enlil, gigi, lulu, marduk, inanna, mitología.



[1] www.ancients-origins.net
[2] Idem
[3] www.ancients-origins.net